“MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA”
Estoy de acuerdo con eso que dicen de que el destino de cierto modo ya lo tenemos marcado y sí, en efecto mi destino es la enseñanza.
Aunque mi profesión de origen es la Contabilidad y he trabajado muchos años en esto, también es cierto que siempre estuve relacionada e integrada en la docencia ya que mi mamá es profesora por lo tanto, viví y crecí entre escuelas y maestros, sin darme cuenta poco a poco me fue interesando la docencia.
Aunque tengo solo 4 años como Titular de Grupo , he dado clases en otras áreas como danza e inglés, en la actualidad tengo a mi cargo el segundo año, en lo personal me gusta dar este grado, los niños son un poquito más independientes que los de primero que todavía hay que llevarlos al baño e incluso algunos usan pañal.
Quiero primero que nada que mis niños me quieran, pero que me respeten y obedezcan y es difícil de pronto porque los apapachas, mimas y demás y también existen reglas que deben de respetar, también procuro que estén interesados porque al ser pequeños se distraen con mucha facilidad y si algo les aburre no se logra el objetivo deseado, por lo tanto tengo que cambiar de estrategias constantemente, también algo muy importante son los padres de familia, quieren que sus niños vayan felices a la escuela, en el preescolar no es como “tienes que ir a la escuela” sino, “quiere venir a la escuela” y para que eso pase el niño debe de hacer cosas que le resulten interesantes, pero los papás no sólo esperan ver a sus hijos felices en la escuela sino ver resultados académicos , buenos hábitos, palabras correctas, como: gracias, por favor, me permites, somos amigos, mi compañero, lavarse las manos, limpiar su lugar, comer sano, no ver la tele de cerca y es muy gracioso porque si el niño no se toma la leche en la mañana me la lleva la mamá para que yo se la dé y se la toma sin ningún problema, si la medicina, si el tiempo de ver la tele, si taparse, si los berrinches y así podría contar un mundo de situaciones y las mamás piden que les ayude, realmente es gratificante; me encanta, porque para mí eso quiere decir que el pequeño me considera una persona muy importante, pero también es mucha responsabilidad porque cualquier conducta o palabra errónea la aprenden y la repiten…
Por lo tanto después de terminadas las clases y aunque tenga muchas otras actividades, siempre está mi mente abierta para encontrar otras ideas, materiales y actividades para lograr la competencia o conocimiento que deseo desarrollar en mis alumnos; si la música, juegos, lecturas, objetos, anécdotas, etc. todo lo que está a mi alrededor podría servir para mis planeaciones,
Me agrada ver que mis niños estén interesados, que se enojen si no los llevan a la escuela, que los padres de familia también estén contentos, que al llegar a la escuela no sientan la ausencia de mamá, que sepan que cuentan conmigo, que el ambiente sea agradable, motivarlos para que quieran aprender, modificar conducta, lenguaje, hábitos.
Lo que me molesta es ver que la sociedad ha disminuido el valor hacia el magisterio, comentaba alguna compañera de la MEB para llegar a ser doctores, abogados, licenciados, ingenieros y demás necesitaron maestros y cuando dicen, pues aunque sea de maestro, me enojo, pero cuando te encuentras en la calle a tus alumnos o padres de familia y te saludan efusivamente, pienso, he trabajado , me falta mucho por aprender; todos los días cuanto terminan las clases siempre encuentro algo que no estuvo bien o que puedo mejorar.
Para poder ofrecer más tengo que prepararme más, por eso estoy en la MEB
Hola Maestra Liliana:
ResponderEliminarEs realmente admirable lo que en preescolar se hace para lograr sus objetivos; yo le llamo "reinventarse" todos los días, en ese nivel no caben el tradicionalismo ni el autoritarismo, debo ser innovador y volver a innovar la innovación al día siguiente porque de lo contrario, el interés decrece y "pierdo" un poco a mis chiquillos.
En cuanto a la percepción que la sociedad tiene de los maestros, considero que no es generalizada; cada quien se gana su lugar y su prestigio. Cada uno tendrá en su contexto el respeto ganado a pulso, la imagen que nosotros mismos nos vayamos creando.
Hola Liliana.
ResponderEliminarEn verdad te felicito por ese amor que tienes por los niños y por lo que haces ya que sin ser tus hijos ni nada tuyo día con día y generación tras generación entregas una parte de ti, de tu tiempo, de tus conocimientos y de esa vocación que tienes por la docencia, además de que la etapa preescolar es uno de los grados donde se influye mucho en los pequeños y hasta cierto punto responsable de que ellos le tomen amor a la escuela. Felicidades Maestra.